Nuestra Historia

Nuestra primera sede fue una casona prestada gracias a la generosidad de Don Adolfo Antón, en la calle de Cuauhtemoc. El laboratorio de química era una mesa que llevábamos de un salón a otro, ¡solo teníamos cinco salones! Teníamos también ocho computadoras, nuestra cafetería era un cuartito de dos metros cuadrados y el patio tenía treinta metros cuadrados. Las clases de educación física eran en el parque del Charro.

Al año siguiente pudimos rentar una casa más, justo frente a la estación del ferrocarril. Ahí se mudaron los segundos grados. El equipo docente iba y venía todo el día. ¡Incluso llevábamos la bandera de una casa a otra todos los lunes!

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En el año de mil novecientos noventa y dos nos mudamos a las instalaciones de la colonia Rojo Gómez. El edificio que encontramos al inicio de clases, era exclusivamente el de aulas. Había también un pequeño patio y un par de cuartos que hacían de oficina. Educación física, así como el día deportivo y los villancicos ya eran en nuestro patio, el cual veíamos gigantesco.

Nuestra primera innovación tecnológica consistió en equipar todas las aulas con grabadoras ¡de cassette, claro! Posteriormente añadimos televisores y videocassetteras también. Eramos ciento ochenta alumnos y doce maestros.

El año dos mil lo recordamos por dos sucesos: el primero, la secundaria se muda nuevamente, esta vez a nuestras actuales instalaciones, en boulevard Minero. ¡Estrenábamos edificio, y no podíamos estar más contentos!

Toda la secundaria consistía de dos edificios de aulas, un patio, y las escaleras de acceso.
El segundo suceso notable del año dos mil fue el arranque de la primaria, en nuestras instalaciones de Rojo Gómez, en el edificio que dejaba la secundaria. Iniciamos con grados de primero a cuarto. Setenta alumnos en total.
Fue en el año de dos mil diez cuando logramos un viejo sueño: mudar la primaria y base year a lado de secundaria. ¡Al fin estábamos todos juntos!

El nuevo espacio disponible nos permitió crecer y tener muchas más actividades. Abrimos preescolar completo, ¡incluso maternal!

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En todos estos años hemos ido de los cassettes a los archivos en la nube, de los gises a las iPads. De caminar al centro de la ciudad a viajar por el país y al extranjero. De ocho maestros fundadores a un equipo de más de ciento veinte. De una casa prestada desinteresadamente, a un campus de tres hectáreas, a trabajar virtualmente.

¡Gracias a nuestros más de tres mil egresados!

¡Gracias a todos los padres de familia, su confianza y colaboración han sido vitales para nosotros!

¡Ustedes son nuestro orgullo!